Verity · 2026
"Una teleserie nocturna de alto presupuesto"
- Dirección
- Michael Showalter
- Duración
- 1h 54m
- Estreno
- 2026
- Registro
- 2 oct 2026
- Firma
- Dominga José M.M
- País
- Estados Unidos
- Género
- Thriller
- Dónde
- En Cines
Bobina 01
Hoover: el placer culpable definitivo.
Cuando hablamos de las adaptaciones de Colleen Hoover, me siento profundamente confundida: son películas que, al mismo tiempo, odio y disfruto. Básicamente, es el efecto teleserie: todo es exagerado, melodramático y llevado al límite, pero, de alguna manera que no me enorgullece demasiado, consigue provocarme una respuesta emocional y entretenerme.
Parte de la fórmula está en una estética hermosa y prolija, que combina fantasías románticas con temas enormes, complejos y controversiales. Es difícil no caer en la trampa, aunque, al mismo tiempo, me deja una pregunta dando vueltas: ¿está bien abordar temas tan delicados de esta manera?
Y Verity no es la excepción.
Bobina 02
No es Fincher, pero…
Como thriller noventero telenovelesco, me pareció muy satisfactorio, la verdad. Una teleserie nocturna de alto presupuesto, que mantiene esas escenas calentonas, diálogos y situaciones poco sutiles que causan una respuesta en el público.
Si bien puede parecer predecible, creo que saber quién es el más psicópata en un grupo de psicópatas me mantuvo dentro de la película toda su metraje. Su dinámica de mantener oculto quién y cómo es el que realmente tiene el control resulta efectiva.
Además, tiene una estructura muy comercial, a prueba de fallas, que no puedes odiar, aunque tengas todas las ganas. Y los roles de género también están bien trabajados. Insisto: quiero encontrarle algo malo, pero no puedo, porque todo está muy pensado de manera estructural.
No es David Fincher, pero, de alguna forma, es un placer culpable ver a Josh Garner siendo el hombre perfecto, la lencería de Dakota Johnson y el aura de Anne Hathaway.
Bobina 03
Cuando lo tóxico se vuelve romántico
Quizás, buscando lo nocivo, lo que más me genera dudas es la forma en que se romantizan personajes psicopáticos y dinámicas de manipulación y violencia, algo que aparece en varias obras de la autora. Más que la presencia de estos elementos, me cuestiona que puedan presentarse como parte de una fantasía romántica, especialmente considerando que este tipo de historias también tiene un público adolescente. Mientras la película se perciba como lo que es — un profundo artificio y una fantasía llevada al extremo—, no tengo mayores problemas con ello.
Finalmente, tiene un tema bastante interesante que se pierde dentro del thriller superficial: ¿cuál es la verdad? En estos tiempos, me parece un concepto interesante de explorar. Desarrollarlo con mayor profundidad podría haber elevado la calidad del thriller para un espectador más exigente, pero claramente esa no era su intención y, desde ese prisma, funciona.