Cocaína Negra · 2026

"No tengo pruebas pero tampoco dudas"

Dirección
Cristobal Valenzuela
Duración
1h 24m
Estreno
2026
Registro
17 oct 2026
Firma
Dominga José M.M
País
Chile
Género
Documental
Dónde
En Cines

Bobina 01

Reconocer a nuestros demonios

Cocaína negra sigue la historia de Eugenio Berríos, uno de los personajes más siniestros de la dictadura militar, también conocido como «el químico de Pinochet». El documental explora las particularidades de este personaje, cuya historia parece sacada de la más oscura miniserie de psicópatas de Ryan Murphy. Entre ellas, destacan la creación de un gas mortal de efecto instantáneo, su tóxica relación con su esposa y su propia adicción.

Reconocer a este personaje nos ayuda a recordar los niveles de oscuridad a los que llegó este episodio de la historia contemporánea de nuestro país. Tal vez, antes de ir a leer todas las novelas sobre quienes trabajaron para Hitler, deberíamos descubrir primero nuestros propios monstruos.

Y si bien podemos volver a caer en la misma discusión de siempre —«¿Otra película sobre la dictadura?»—, la mirada y la forma en que Cristóbal Valenzuela, su director, expone esta pesadilla le dan al documental una estética y forma bastante Netflix / History Channel. Así, pese al calibre de los hechos narrados, la historia de un psicópata adquiere una dimensión universal y se vuelve accesible para el espectador.

Bobina 02

Su particular forma...

Vuelve a utilizar recursos que fueron un acierto en su documental anterior (Isla Alien, 2023): la sincronización labial de actores con grabaciones sonoras reales, las simulaciones teatrales de estética retrofuturista y la combinación de material de archivo con los típicos testimonios. En esta ocasión, además, incorpora el color para darle un aire contemporáneo y recordarnos que los hechos narrados no ocurrieron hace tanto tiempo.

El resultado es llamativo y evoca a cierto contenido conspirativo de YouTube. Esto no me parece particularmente negativo; como mencioné antes, este misticismo hace que la historia sea más accesible y atractiva para las nuevas generaciones.

Sin embargo, sentí que las verdades que revela el documental son tan extremas que apenas se exploran superficialmente. El hilo narrativo y su objetivo tampoco me parecen claros. En lugar de construir un relato sólido, que genere conciencia, la película se limita a exponer casos anecdóticos y siniestros, pero de escaso impacto jurídico y político comprobable. El resultado se acerca más a un «no tengo pruebas, pero tampoco dudas» que a un documental verdaderamente acusatorio, de todas maneras Netflix ya nos tiene acostumbrados a este estilo.

Creo que su obra anterior tenía un mayor control del relato, de su arco narrativo y de la dicotomía que buscaba generar en el espectador. Aquí, en cambio, solo encontré un compilado de hechos macabros cuyo desenlace parece evidente desde el principio: un personaje maligno que termina siendo maligno, sin matices narrativos que transformen el visionado en una experiencia dialéctica, más que performativa.

Fotograma del documental
Fotograma del documental

Bobina 03

De todas maneras le prestaré ropa

Como me gusta mucho su estilo de montaje documental, y me parece que aunque todo esto fuera inventado, me lo creo. Le atribuiré una intención artística personal que podría darle una vuelta interesante al material.

La cocaína negra es una droga que puede camuflar su olor y apariencia, además de evitar resultados positivos en las pruebas químicas de campo. Como este tema no se aborda de manera explícita y el documental se centra más en la personalidad de Berríos, me gusta pensar que el tema de fondo de la película permanece implícito, a semejanza de la propia cocaína negra.

De cierta manera, esto plantea el mito o la tesis de que parte de la violencia militar estuvo vinculada al consumo y al narcotráfico de drogas, algo que, al menos hasta ahora, desconocía.

Veredicto

Cristobal Valenzuela · 1h 24m · 17 oct 2026

Asimilación del espectador: Reflexiva - Sensitiva

Público ideal: Público interesado en la historia de Chile, los secretos de la dictadura y el true crime, especialmente jóvenes atraídos por documentales de estética contemporánea y relatos de conspiración.

Mood: Oscuro, inquietante y conspirativo; con ganas de descubrir los secretos más turbios de la historia de Chile.