Aniquilación · 2026
“La estética al servicio de la cultura armamentista”
- Dirección
- Adam Wingard
- Duración
- 1h 13m
- Estreno
- 2026
- Registro
- 11 oct 2026
- Firma
- Dominga José M.M
- País
- Estados Unidos
- Género
- Thriller / Acción
- Dónde
- En Cines
Bobina 01
La nostalgia no está siendo suficiente
Aún recuerdo cuando A24 parecía dispuesta a romper todos los límites creativos, abordar temas complejos y demostrarles a los grandes estudios tradicionales que apostar por las ideas originales, los nuevos talentos y la provocación, era una forma de devolverle dignidad al cine. Sin embargo, hoy parece haber encontrado una fórmula que ha exprimido hasta el punto de que aquello que antes se sentía original ya no lo parece.
Aniquilación es una muestra de ello. Su réplica de la estética ochentera y noventera parece justificar un guion irresponsable. Además, este recurso comienza a convertirse en una excusa para no desarrollar un lenguaje cinematográfico propio, lo que termina por resultar aburrido.
Cada vez más, los estrenos de A24 parecen reproducir la estética y las convenciones narrativas de otras épocas. Si bien esta apuesta fue un gran acierto en su momento, hoy da la impresión de que la productora se ha quedado sin nuevas posibilidades creativas.
Bobina 02
Estética Peligrosa
Sin duda, el punto más fuerte de la película es su estética, que no mentiré, está muy bien ejecutada. Utilizar personajes relativamente realistas, pero con rasgos exagerados, casi como sacados de un cómic, es algo que se extraña del cine de los ochenta y noventa. Eran icónicos porque su ficcionalidad se los permitía. Hoy, el cine contemporáneo tiende a buscar un mayor realismo, salvo que su universo justifique lo teatral. Fue imposible no pensar en Joel Schumacher o John Carpenter.
Esta estética hace que la película resulte magnética, a pesar de tener una historia bastante básica y que me atrevo a calificar de irresponsable, porque construye una experiencia visual atractiva alrededor de un discurso proarmamentista.
Entiendo que la intención sea replicar una época en la que se cuestionaba menos el consumo de ciertos contenidos, pero hoy el contexto es otro. En un momento en que las armas y la cultura militar vuelven a ganar popularidad, especialmente en Estados Unidos, resulta cuestionable convertir los tiroteos en un espectáculo visual y recuperar a las heroínas de explotación: mujeres fuertes y letales, pero construidas para el placer de la mirada masculina.
Bobina 03
La etiqueta +18 no es suficiente
Tenemos a un científico loco y albino que crea tres supersoldados sin conciencia para asesinar a la propia población estadounidense. Frente a ellos, una heroína inmigrante y veterana de guerra, adicta a las armas, se alía con su vecino, un veterano negro que comparte su fascinación por ellas. Ambos les darán su merecido a estos monstruos bélicos, mientras unos agentes igualmente albinos, inútiles y sadomasoquistas intentan darles caza.
Podríamos interpretar este conflicto como una confrontación entre las minorías y la supremacía blanca. Sin embargo, hay una contradicción: los protagonistas también son veteranos de guerra que celebran e incentivan la violencia como mecanismo de justicia. ¿No resulta peligroso convertir el enfrentamiento armado en una fantasía de liberación, especialmente en un país atravesado por profundas tensiones sociales?
Hoy, estilizar el uso de armas y convertirlo en un espectáculo de entretenimiento me parece una apuesta especialmente oscura, aunque la película esté dirigida a mayores de 18 años y se disfrace de cine de otra época.