SOY FRANKELDA · 2026

"Hay pasión, falta dinero"

Dirección
Arturo Ambriz y Roy Ambriz
Duración
1h 54m
Estreno
2026
Registro
27 ago 2026
Firma
Byron Nuñez
País
México
Género
Fantasía / Familiar
Dónde
Netflix

Bobina 01

La Imaginación Mexicana se Autogestiona.

Dentro del mundo de la animación stop-motion, Soy Frankelda tiene un lugar especial: es el primer largometraje mexicano realizado íntegramente con esta técnica. La película nace, además, de un proyecto que durante años tuvo un fuerte componente de autogestión, algo que resulta imposible separar de la pasión y el trabajo artesanal que se perciben en cada uno de sus fotogramas.

Bobina 02

Un Contexto Magnético con Público Cautivo.

La historia es, a grandes rasgos, una metaficción ambientada en el México del siglo XIX. Su estética remite inevitablemente al universo de Tim Burton —particularmente a El cadáver de la novia— y a la obra de la pintora surrealista Remedios Varo.

Su protagonista, Francisca, conocida como Frankelda, es una aspirante a escritora que debe enfrentarse a los prejuicios de su época. Pero cuando una de sus propias creaciones la lleva al mundo de los sueños, deberá intentar salvar un reino que agoniza porque ya no existen «buenas historias».

La película es, ante todo, un deleite visual. Sus decorados, personajes y secuencias delirantes construyen un universo lleno de imaginación y personalidad. Aunque algunos personajes resultan algo predecibles, son encantadores gracias a la inteligencia con que la película consigue cohesionar el mundo abstracto de los sueños con el mundo real sin recurrir a explicaciones excesivas.

Fotograma de la Película
Fotograma de la Película

Bobina 03

Cuando lo Visual Supera al Relato.

Sin embargo, las limitaciones que se perciben en la producción terminan conviviendo con algunas decisiones narrativas y audiovisuales cuestionables.

La dificultad de ciertos personajes para transmitir eficazmente sus emociones, sumada a la escasez de primeros planos y a un lenguaje audiovisual que pocas veces se pone realmente al servicio de esas emociones, genera confusión en algunos pasajes del relato. La animación consigue transmitir con enorme fuerza el universo que habita la película, pero no siempre logra hacer lo mismo con aquello que sienten sus personajes.

A esto se suma una decisión particularmente discutible: cerrar la historia con un cliffhanger . Más que dejar una puerta abierta a nuevas posibilidades, el desenlace produce la sensación de estar frente a una obra inconclusa.

Son defectos que terminan resaltando precisamente porque contrastan con la enorme pasión y dedicación que existe detrás del proyecto.

Bobina 04

La Contradicción de una Historia sobre las Historias.

Quizás la contradicción más interesante de Soy Frankelda aparece en su propio discurso. Una película que busca cuestionar y satirizar determinados clichés termina recurriendo a ellos para mantener cohesionada su propia historia.

«La contradicción más interesante aparece cuando una película que pretende satirizar ciertos clichés termina recurriendo a ellos para mantener cohesionada su propia historia.»

Esto no destruye la experiencia, pero sí impide que su propuesta narrativa alcance el mismo nivel de originalidad que consigue en el apartado visual.

A pesar de sus tropiezos, Soy Frankelda es una película visualmente cautivadora. Su historia consigue sostenerse gracias a una imaginación desbordante y a un universo construido con evidente amor por la animación. Es, especialmente, una obra recomendable para quienes disfrutan del stop-motion, el arte y, por supuesto, las buenas historias.

Veredicto

7.1

Arturo Ambriz y Roy Ambriz · 1h 54m · 27 ago 2026

Asimilación del espectador: Evasiva - Sensitiva

Público ideal: Amantes de la animación stop-motion, la fantasía oscura, el arte surrealista y el cine de Tim Burton; público familiar y espectadores interesados en la animación latinoamericana y el lenguaje audiovisual.

Mood: Película para dejarse llevar por su imaginación y diseño visual. Ideal para una tarde tranquila, especialmente si se busca fantasía oscura sin entrar de lleno en el terror.